lunes, 15 de septiembre de 2014

Noticia


Perfumes: Una Irresistible Tentación



Con el descubrimiento de las fragancias sintéticas a mediados del siglo XIX, la industria de los perfumes sufrió una gran transformación. El precio de los perfumes disminuyó drásticamente y su uso se masificó.
El impacto de los avances tecnológicos fue tal que, antes de iniciarse el siglo XX, ya existían en Francia cerca de 20,000 personas dedicadas tanto a la producción de insumos para la industria como a la elaboración

 En la Exposición Universal de París, el año 1900, la zona destinada a los perfumes era la que tenía el mayor número de expositores y la que más visitantes recibió. Por aquella época empezó la fabricación en serie, lo que abarató aún más su precio, y el diseño de los frascos. El vidriero y joyero francés, René Lalique, uno de los mayores exponentes del Art Nouveau, fue el primero en esculpir en serie los envases de perfume para firmas como Cartier.


Estos empezaron a hacerse mundialmente conocidas tanto por sus finos perfumes como por los delicados envases que los contenían. En 1911 una segunda revolución tomó por asalto la industria de la perfumería cuando el provocador modisto francés Paul Poiret lanzó su primer perfume, lo cual selló, de una vez y para siempre, el lazo indisoluble entre la moda y los perfumes.
 

 

A comienzos del siglo XX, marcas como:
                  Orsey                        Guerlain
                    Lobin                              Millot
                 Rigaud               Jean-Francois
            Houbigant               Francois Coty

                             
Siguiendo el camino trazado por Poiret, en 1921 Coco Chanel puso en el mercado el legendario Chanel N° 5, la primera fragancia compuesta en su mayoría por reproducciones sintéticas de aromas naturales. A diferencia de Poiret, Chanel logró el éxito comercial de su fragancia utilizando una innovadora estrategia para la época: perfumaba con él los vestidores de su boutique y en un inicio lo regalaba a sus clientas. Con el tiempo Chanel N° 5 se convirtió en el perfume más vendido de la historia y en la inspiración de miles de

mujeres. Es el caso de la francesa Liliane Bettencourt, hija del creador de la marca L’Oréal, fabricante de marcas como Lancôme, Ralph Lauren, Cacharel y Armani, que según la revista Forbes es la mujer más rica de Europa, con una fortuna estimada en 22,900 millones de dólares. Su patrimonio supera al de otras mujeres europeas cuyas fortunas provienen de industrias como la automotriz (BMW) y la cervecera (Heineken).
 
 
Y es que gracias al uso de los aromas sintéticos, la industria del perfume se convirtió en un negocio millonario que en el 2007 generó ingresos mundiales por más de 170.000 millones de dólares. Europa encabeza la lista de ventas con ganancias cercanas a los 91.000 millones de dólares, en tanto que en América del Sur los colombianos son los mayores consumidores de perfumes, con ventas que alcanzaron los 340 millones de dólares en el 2007. Y en el Perú, según estadísticas de la Cámara de Comercio de Lima, se estima que para finales del 2008 las ventas de perfumes superarán los 180 millones de dólares.
 

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Perfumes: Entre las compañías más poderosas de la industria se encuentran L'Oréal, Procter and Gamble, Unilever, Luis-Vuitton-Moët-Hennessy (Christian Dior, Guerlain, Givenchy y Kenzo), el grupo Elf Aquitaine (Yves Saint-Laurent, Nina Ricci y Oscar de la Renta), Shiseido, Beiersdorf, Henkel, Coty Inc. y Puig Group.
 
Cada año estas compañías lanzan al mercado decenas de nuevas fragancias, las cuales vienen acompañadas de un impresionante despliegue publicitario de alcance planetario. Costosos comerciales de televisión, anuncios en las más prestigiosas revistas de moda y la contratación de artistas y reconocidas personalidades como voceros de las marcas, son algunas de las millonarias estrategias que emplean las compañías.
 
En los últimos años Nicole Kidman, Kate Winslet y Charlize Theron, entre decenas de actrices, han adornado las campañas publicitarias de marcas como Chanel N° 5, Trésor de Lancôme o J’adore de Dior. Pero, sin duda, la más grande marquetera de la industria fue Marilyn Monroe. Sólo bastó que declarara que lo único que usaba para dormir era Chanel N° 5, para que millones de hombres empezaran a soñar.


 

Maquinaria Publicitaria

PARA que un perfume sea un éxito de ventas necesita tener una gran maquinaria de marketing detrás. Y es que en esta industria, la imagen prácticamente lo es todo. Debido a ello, la asociación entre los perfumes y las celebridades del cine es durante los últimos años una de las más exitosas del mercado. Dicen que una modelo pasa pero una estrella de cine simpre brilla. Charlize Theron anuncia J’adore de Dior y Kate Winslet Trésor de Lancôme. Son sólo algunas de las actrices que protagonizan campañas publicitarias de perfumes.


 

 

 

 

 

 

jueves, 4 de septiembre de 2014

Glosario

Glosario:
Perfume:
  Sustancia que se utiliza para dar buen olor.
 Olor bueno o muy agradable.
 Materia odorífica y aromática que puesta al fuego desprende un humo fragante y oloroso.
 Humo u olor que exhalan las materias olorosas.
El nombre de perfume o perfumes proviene del latín "per", por y "fumare", a través del humo, haciendo referencia a la sustancia aromática que desprendía un humo fragante al ser quemado, usado para sahumar. En la actualidad, la palabra «perfume» se refiere al líquido aromático que usa una mujer o un hombre, para desprender olores agradables. 
Aroma:
El término aroma es aquel que se utiliza para hacer referencia a los olores o esencias que pueden ser detectadas tanto por hombres como por animales a través del sentido olfativo. Cuando hablamos de aroma, hacemos referencia principalmente a olores agradables al olfato que pueden provenir de diferentes elementos o productos, tanto naturales como artificiales. 

Fragancia:
Fragancia (del lat. "fragrantia") f. *Olor delicioso y suave; se aplica especialmente al de las cosas naturales y frescas: "La fragancia de las flores".
 Aroma, perfume. 

Esencia:
  Perfume líquido con gran concentración de la sustancia o sustancias aromáticas.
  Extracto líquido concentrado de una sustancia generalmente aromática. 

Hespérida:
Son aceites esenciales obtenidos tras exprimir la cáscara de frutas como la bergamota, el limón, la naranja, la mandarina, etc. En este grupo es donde se encuentran las primeras Aguas de Colonia. Esta familia se subdivide en hesperidado floral chiprado, hesperidado especiado, hesperidado amaderado y hesperidado aromático. 

Floral:
Bellos, femeninos y románticos, estos perfumes son clásicos. Pueden ser ligeros o intensos. Con tantas flores hay una gran variedad de estos aromas. 

Helecho:
Esta denominación de fantasía que no pretende hacer referencia al olor de los helechos, comprende un acorde generalmente realizado con notas de lavanda, musgo de roble, cumarina, bergamota, geranio, etc. Esta familia se subdivide en helecho ambarino suave; helecho floral ambarino, helecho especiado y helecho aromático. 

Chipre:
Este nombre proviene del perfume así bautizado por François Coty en 1917. El éxito de “Chypre” lo ha convertido en el dirigente de una gran familia que reagrupa perfumes basados principalmente en acordes de musgo de roble, de jara-ládano, de pachulí, de bergamota, de rosa, etc. Esta familia se subdivide en chipre floral, chipre floral aldehídico, chipre afrutado, chipre verde, chipre aromático y chipre cuero. 

Loción:

Producto líquido preparado para la limpieza o el cuidado de la piel o del cabello.


Referencias:

Belleza. (2011). Recuperado el 04 de 09 de 2014, de http://marketingcosmeticaperfumeria.wordpress.com/2012/12/03/la-clasificacion-de-los-perfumes/
Definición abc. (2007). Recuperado el 04 de 09 de 2014, de http://www.definicionabc.com/general/aroma.php
Definiciones. (s.f.). Recuperado el 03 de 09 de 2014, de http://www.diclib.com/cgi-bin/d1.cgi?l=es&base=moliner&page=showid&id=38977
Lindisima. (1999). Recuperado el 04 de 09 de 2014, de http://www.lindisima.com/aromaterapia/tipos-aromas.htm

Perfumes. (s.f.). Recuperado el 04 de 09 de 2014, de http://deperfumes.jimdo.com/clasificaci%C3%B3n-perfumes/

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Indice

Índice general:


  1. Propósito del proyecto
  2. Objetivo del proyecto
  3. Antecedentes del tema  
  4. ¿Qué es el perfume?
  5. Misterio del perfume
  6. Historia del perfume
  7. Características
  8.  Clasificación de los perfumes
  9. Tipos de aromas
  10. Tipos de fragancias
  11. ¿Cómo se produce el perfume?
  12. La industria del perfume
  13. Conclusiones

1.    

lunes, 1 de septiembre de 2014

Presentación del tema

La aparición del perfume en la industria
 Casi con toda seguridad que el perfume nació en estrecha relación con la religión, empleado como purificante del alma y también como ofrenda a los dioses. El incienso, que se lleva utilizando desde hace 5.000 años, se empleaba en las ceremonias religiosas y, al igual que hoy en día, se despedía a los muertos con flores. En la mayoría de los casos era el sacerdote el encargado de mezclar los aromas en las proporciones adecuadas. Prueba de su uso en rituales lo tenemos en los relieves egipcios y en la artesanía griega y romana. Desde la India se importaban hacia Egipto, Grecia y Roma grandes cantidades de sustancias aromáticas que eran muy valoradas, como las especias y el sándalo.
Las fragancias pasaron de Oriente a Egipto, donde, los que disponían de agua vertían una pequeña cantidad en los baños, y al salir de ellos se untaban el cuerpo con más de veinte aceites diferentes, creyendo así, estar más cerca de los dioses.
      De Egipto pasaron a Grecia. Los gimnasios griegos contaban con una parte para el aseo personal, y allí se podían encontrar infinidad de productos fragantes de diferentes formas y colores: talcos que aplicaban en su piel, aceites, resinas mezcladas. Incluso fueron los primeros en comercializar estas sustancias en los mercados, naturalmente, entre un público muy seleccionado. Pero fueron los romanos los que, ocupados por un aseo personal diario, lanzaron el consumo de los perfumes a todos los escalones de la sociedad.

      La perfumería también se encuentra desde la antigüedad asociada a la ciencia médica. En Grecia, Hipócrates, padre de la medicina, utilizaba pequeños concentrados de perfume para combatir ciertas enfermedades. La capacidad curativa de las plantas o aromaterapia tiene su origen en este país, aunque posteriormente, en la Edad Media, los perfumes se siguieran utilizando para luchar contra las epidemias y como desinfectantes hasta bien tarde, como por ejemplo en la peste que azotó Londres a mediados del s. XVII. 
      Paradójicamente con la llegada del Cristianismo y sus mensajes de humildad y pudor, el uso del perfume por parte de las mujeres (mayores consumidoras de perfume a lo largo de la historia) cayó en desuso. Esto, junto con la caída del Imperio Romano, marcaron un periodo de declive del desarrollo general (principalmente cultural) en occidente.

      Fue de nuevo la civilización árabe la que comenzó a experimentar con perfumes tras la aparición de una nueva ciencia, la alquimia. La alquimia aplicada a esta materia pretendía arrebatar las propiedades a las plantas, extrayendo así su quintaesencia. De esta forma, la planta seleccionada era destilada infinidad de veces hasta que sus cualidades pasaban a otro estado.


Es aproximadamente en el año 1200 cuando tiene lugar el acontecimiento más significativo relacionado con el desarrollo de la industria perfumista tal y como hoy la conocemos. El Rey Felipe II Augusto sorprendió a los perfumistas, que hasta ahora habían trabajado por su cuenta, con una concesión mediante la cual fijaba los lugares de venta de perfumes y reconocía la profesión como tal, así como la utilidad social de estas sustancias. Fue entonces cuando se empezaron crear las primeras escuelas donde se formaron los primeros aprendices y oficiales de esta profesión, que tras cuatro años de estudios pasaban a ser maestros perfumistas que supervisaban los trabajos de prensado de pétalos, maceración de flores, mezclado de ingredientes, y, en resumen, expertos encargados de conseguir la fórmula del perfume deseado. Esta concesión a los artesanos fue apoyada posteriormente, en 1357, por Juan II, en 1582 por Enrique III, y, en 1658, fue ampliada por Luis XIV. Se convierte así Francia en la cuna del perfume.

Relación de la química con el ser humano

Relación de la química con el ser humano, la tecnología y el ambiente.

¿Alguna vez te has preguntado qué es lo que causa el olor de las flores o de las frutas? ¿Por qué las frutas y las verduras tienen diferentes colores y sabores? O tal vez en más de una ocasión al ir de día de campo te quedaste maravillado  con la danza del fuego de una fogata.  Y acaso no has respirado con alivio cuando en el  baño se te ha resbalado  de las manos el envase del shampoo y te percatas que es de plástico y no de vidrio.
Todos los días hacemos uso de objetos y sustancias ya sea para el aseo de casa, de nuestro cuerpo e incluso consumimos bebidas y alimentos o medicamentos, pero, cuántas veces nos  preguntamos ¿de qué están hechas?, o ¿qué sustancias contienen los productos de limpieza?, ¿qué sustancias contienen las cremas que ayudan a mi piel luzca, libre de impurezas?, las personas que tienen automóvil o que utilizan algún medio de transporte, alguna vez se preguntarán ¿de dónde sale la gasolina? ¿Por qué son diferentes el aceite que usan los motores al que usamos para cocinar? , ¿De qué está hecho nuestro celular?  O ¿Por qué no utilizan las mismas pilas que un radio? , ¿Por qué algunos alimentos nos causan malestar y otros no? ¿Cómo es que nuestro cuerpo asimila los nutrientes de los alimentos, o los medicamentos?  Y cuántas veces no hemos preguntado por qué en la época de nuestros abuelos no existían tantos productos tan diferentes, ¿cómo conservaban los alimentos en la época de nuestros abuelos?
Pues bien la respuesta a todas estas preguntas y muchas otras que no hemos formulado está en los procesos químicos que están teniendo lugar en todo momento a nuestro alrededor.  Estos cambios químicos en la actualidad han perfeccionado y elaborado una gran diversidad de productos de uso cotidiano como jabones, detergentes, aceites, perfumes, medicamentos, fertilizantes, telas sintéticas, plásticos, conservadores  y saborizantes, y derivados del petróleo, como son los combustibles, nuevos materiales para ropa y calzado deportivo, o de uso industrial, que hacen que nuestras actividades laborales, de estudio, diversión y descanso sean más cómodas y fáciles de realizar.
Con el paso del tiempo el hombre se ha esforzado para obtener  y desarrollar mejores y nuevos materiales para la construcción de casas habitación, caminos y puentes,  herramientas, autos, máquinas, muebles de oficina, escuela  el  hogar,  y dispositivos que le permitan vivir mejor y más confortablemente.

http://www.cch-naucalpan.unam.mx/jalih/quimi2.html

Historia del perfume

Con la llegada de los árabes a España la perfumería se extendió al resto de Europa. Los países mediterráneos contaban con el clima adecuado para el cultivo de flores y plantas aromáticas, principalmente el jazmín, la lavanda y el limón, por lo que las costas de España, Francia e Italia se vieron de repente rodeadas de plantaciones cuyos frutos eran aprovechados por los árabes, haciendo del perfume la principal herramienta de su comercio.

 

Es aproximadamente en el año 1200 cuando tiene lugar el acontecimiento más significativo relacionado con el desarrollo de la industria perfumista tal y como hoy la conocemos. El Rey Felipe II Augusto sorprendió a los perfumistas, que hasta ahora habían trabajado por su cuenta, con una concesión mediante la cual fijaba los lugares de venta de perfumes y reconocía la profesión como tal, así como la utilidad social de estas sustancias. Fue entonces cuando se empezaron crear las primeras escuelas donde se formaron los primeros aprendices y oficiales de esta profesión, que tras cuatro años de estudios pasaban a ser maestros perfumistas que supervisaban los trabajos de prensado de pétalos, maceración de flores, mezclado de ingredientes, y, en resumen, expertos encargados de conseguir la fórmula del perfume deseado. Esta concesión a los artesanos fue apoyada posteriormente, en 1357, por Juan II, en 1582 por Enrique III, y, en 1658, fue ampliada por Luis XIV. Se convierte así Francia en la cuna del perfume.